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viernes, 5 de julio de 2013

Pelea entre dos lobos

Un anciano, jefe  de una tribu estaba teniendo una charla con sus nietos acerca de la vida.

Él les dijo:

-Una gran pelea está ocurriendo dentro de mí, desde que nací, es una pelea entre dos lobos.


Uno de los lobos es maldad, cobardía, temor, ira,

envidia, dolor, vanidad, indolencia, arrogancia, culpa, resentimiento, inferioridad, orgullo, mentiras y avaricia.

El otro es bondad, amor, alegría, paz, voluntad, armonía, esperanza,
generosidad, amistad, empatía, serenidad, sabiduría, fortaleza, compasión, humildad, dulzura, y verdad.

Esta misma pelea está ocurriendo dentro de ustedes, y dentro de todo ser humano.

Los chicos lo pensaron por un minuto y uno de los niños le preguntó:
-Abuelo dime: ¿Cuál de los lobos ganará la pelea?



El anciano jefe respondió simplemente:

-Al que alimentes!!

domingo, 4 de noviembre de 2012

Cerrando Ciclos.


Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida

Si insistes en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto.

Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos.  Como quieras llamarlo, lo importante es poder cerrarlos,  dejar ir momentos de la vida que se van clausurando

¿Terminó con su trabajo?,   ¿Se acabó la relación?,    ¿Ya no vive más en esa casa?,  ¿Debe irse de viaje?,   ¿La amistad se acabó?
¿Ya no eres un niño?

Puede pasarse algún tiempo de su presente   "repasando" los “porqués”,  rebobinando el casette para tratar de entender   por qué sucedió tal o cual hecho.

El desgaste sería infinito porque en la vida,  usted, yo, su amigo, sus hijos,  sus hermanas, todos y todas,  estamos abocados a ir cerrando capítulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas o  con momentos de la vida y seguir adelante.

No podemos estar en el presente añorando el pasado.          

Ni siquiera preguntándonos por qué.  Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltar, hay que desprenderse.
 No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos,  ni empleados de empresas inexistentes,  ni tener vínculos con quien no quiere  estar vinculado a nosotros.


No ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar pertenencias cambiar de casa, tirar documentos, vender o regalar tus libros. Los cambios externos pueden simbolizar  procesos interiores de superación.

Dejar ir, soltar, desprenderse.

En la vida nadie juega con las cartas marcadas,  y hay que aprender a perder y a ganar.  Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja,  hay que vivir con sólo lo que tenemos en el presente!  El pasado ya pasó.

Por eso .... cierre, clausure, limpie, tire, oxigene, despréndase, sacuda, suelte.

Hay tantas palabras para expresar esa salud esencial
Y  cualquiera que sea la que escoja,
le ayudará definitivamente a seguir
para adelante con confianza.

 ¡Esa es la vida!

Paulo Coelho.

Frases de sabiduría aquí

sábado, 27 de octubre de 2012

VIVIR COMO LAS FLORES


Maestro, ¿qué debo hacer para no quedarme molesto? Algunas personas hablan demasiado, otras son ignorantes. Algunas son indiferentes. Siento odio por aquellas que son mentirosas y sufro con aquellas que calumnian.

- ¡Pues, vive como las flores! Advirtió el maestro.

- Y ¿cómo es vivir como las flores? Preguntó el discípulo.

- Pon atención a esas flores -continuó el maestro, señalando unos lirios que crecían en el jardín. 


Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono maloliente todo aquello que les es útil y saludable, pero no permiten que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos. 


Es justo angustiarse con las propias culpas, pero no es sabio permitir que los vicios de los demás te incomoden. Los defectos de ellos son de ellos y no tuyos. Y si no son tuyos, no hay motivo para molestarse. 

Ejercita pues, la virtud de rechazar todo el mal que viene desde afuera.

Esto, es vivir como las flores.

DESCONOCIDO

Frases de sabiduria aqui.

jueves, 11 de octubre de 2012

La isla de las dos caras


La tribu de los mokokos vivía en el lado malo de la isla de las dos caras. Los dos lados, separados por un gran acantilado, eran como la noche y el día. 

El lado bueno estaba regado por ríos y lleno de árboles, flores, pájaros y comida fácil y abundante, mientras que en el lado malo, sin apenas agua ni plantas, se agolpaban las bestias feroces. 

Los mokokos tenían la desgracia de vivir allí desde siempre, sin que hubiera forma de cruzar. Su vida era dura y difícil: apenas tenían comida y bebida para todos y vivían siempre aterrorizados por las fieras, que periódicamente devoraban a alguno de los miembros de la tribu.

La leyenda contaba que algunos de sus antepasados habían podido cruzar con la única ayuda de una pequeña pértiga, pero hacía tantos años que no crecía un árbol lo suficientemente resistente como para fabricar una pértiga, que pocos mokokos creían que aquello fuera posible, y se habían acostumbrado a su difícil y resignada vida, pasando hambre y soñando con no acabar como cena de alguna bestia hambrienta.

Pero quiso la naturaleza que precisamente junto al borde del acantilado que separaba las dos caras de la isla, creciera un árbol delgaducho pero fuerte con el que pudieron construir dos pértigas. La expectación fue enorme y no hubo dudas al elegir a los afortunados que podrían utilizarlas: el gran jefe y el hechicero.

Pero cuando estos tuvieron la oportunidad de dar el salto, sintieron tanto miedo que no se atrevieron a hacerlo: pensaron que la pértiga podría quebrarse, o que no sería suficientemente larga, o que algo saldría mal durante el salto... y dieron tanta vida a aquellos pensamientos que su miedo les llevó a rendirse. Y cuando se vieron así, pensando que podrían ser objeto de burlas y comentarios, decidieron inventar viejas historias y leyendas de saltos fallidos e intentos fracasados de llegar al otro lado. Y tanto las contaron y las extendieron, que no había mokoko que no supiera de la imprudencia e insensatez que supondría tan siquiera intentar el salto. Y allí se quedaron las pértigas, disponibles para quien quisiera utilizarlas, pero abandonadas por todos, pues tomar una de aquellas pértigas se había convertido, a fuerza de repetirlo, en lo más impropio de un mokoko. Era una traición a los valores de sufrimiento y resistencia que tanto les distinguían.


Pero en aquella tribu surgieron Naru y Ariki, un par de corazones jóvenes que deseaban en su interior una vida diferente y, animados por la fuerza de su amor, decidieron un día utilizar las pértigas. Nadie se lo impidió, pero todos trataron de desanimarlos, convenciéndolos con mil explicaciones de los peligros del salto.

- ¿Y si fuera cierto lo que dicen? - se preguntaba el joven Naru.
- No hagas caso ¿Por qué hablan tanto de un salto que nunca han hecho? Yo también tengo un poco de miedo, pero no parece tan difícil -respondía Ariki, siempre decidida.
- Pero si sale mal, sería un final terrible – seguía Naru, indeciso.
- Puede que el salto nos salga mal, y puede que no. Pero quedarnos para siempre en este lado de la isla nos saldrá mal seguro ¿Conoces a alguien que no haya muerto devorado por las fieras o por el hambre? Ese también es un final terrible, aunque parezca que nos aún nos queda lejos.
- Tienes razón, Ariki. Y si esperásemos mucho, igual no tendríamos las fuerzas para dar este salto... Lo haremos mañana mismo.


Y al día siguiente, Naru y Ariki saltaron a la cara buena de la isla. Mientras recogían las pértigas, mientras tomaban carrerilla, mientras sentían el impulso, el miedo apenas les dejaba respirar. Cuando volaban por los aires, indefensos y sin apoyos, sentían que algo había salido mal y les esperaba una muerte segura. Pero cuando aterrizaron en el otro lado de la isla y se abrazaron felices y alborotados, pensaron que no había sido para tanto.

Y mientras corrían a descubrir su nueva vida, pudieron escuchar a sus espaldas, como en un coro de voces apagadas:

- Ha sido suerte
- Yo pensaba hacerlo mañana
- ¡Qué salto tan malo! Si no llega a ser por la pértiga...

Y comprendieron por qué tan pocos saltaban, porque en la cara mala de la isla sólo se oían las voces resignadas de aquellas personas sin sueños, llenas de miedo y desesperanza, que no saltarían nunca...

MORALEJA: Hay que tratar de mejorar siempre, sin dejarnos vencer por el miedo de aquellos que nunca han intentado lo que pretendemos. Especialmente pensado para quienes se plantean emprender algo nuevo.


Pensamientos breves aquí.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Las Mujeres y el Polvo


MUJERES!!!!!!!!

Recuerden... una capa de polvo protege la madera que esta debajo..

'Una casa se transforma en un hogar cuando puedes escribir 'Te amo' sobre los muebles'

Yo solía pasar por lo menos 8 horas cada fin de semana haciendo que las cosas estuvieran perfectas 'por si venia alguien'

Finalmente me di cuenta que nadie 'venia' ¡porque todo el mundo estaba viviendo la vida y divirtiéndose!

Ahora, cuando viene alguien, no tengo que explicar en que condiciones está mi casa.
Están más interesados en escuchar acerca de las cosas que estuve haciendo mientras vivo la vida y me divierto.

Por si no te diste cuenta.....

La vida es corta... ¡disfrutala!

Limpia si debes...
¿Pero no sería mejor pintar un cuadro o escribir una carta,
hornear galletitas o una torta, pasarle la lengua a la cuchara o plantar una semilla,
reflexionar sobre la diferencia entre querer y necesitar?

Limpia si debes......
pero no hay tanto tiempo....
con toda la cerveza para tomar, ríos para nadar y montañas para escalar,
música para escuchar y libros para leer, amigos para querer y vida para vivir.

Limpia si debes...
pero el mundo está allá afuera con el sol que te da en los ojos, el viento en tus cabellos, 
la nieve que cae, un chaparrón.

Este día no volverá de nuevo.

Limpia si debes... 
pero toma en cuenta que la vejez llegará y no es linda...

Y cuando te toque ir - e irte deberás - ¡tu mismo te convertirás en polvo!

jueves, 27 de septiembre de 2012

Queda prohibido

Queda prohibido llorar sin aprender, 
levantarte un día sin saber qué hacer, 
tener miedo a tus recuerdos.

Queda prohibido no sonreír a los problemas, 
no luchar por lo que quieres, 
abandonarlo todo por miedo, 
no convertir en realidad tus sueños. 

Queda prohibido no demostrar tu amor, 
hacer que alguien pague tus dudas y mal humor. 

Queda prohibido dejar a tus amigos, 
no intentar comprender lo que vivieron juntos, llamarles sólo cuando los necesitas. 

Queda prohibido no ser tú ante la gente,
fingir ante las personas que no te importan, 
hacerte el gracioso con tal de que te recuerden, olvidar a toda la gente que te quiere. 

Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,
no creer en Dios y hacer tu destino,
tener miedo a la vida y a sus compromisos, 
no vivir cada día como si fuera un último suspiro.

 Queda prohibido echar a alguien de menos sin alegrarte, 
olvidar sus ojos, su risa, todo, porque sus caminos han dejado de abrazarse,
olvidar su pasado y pagarlo con su presente. 

Queda prohibido no intentar comprender a las personas, 
pensar que sus vidas valen más que la tuya, 
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha. 

Queda prohibido no crear tu historia, 
dejar de dar las gracias a Dios por tu vida, 
no tener un momento para la gente que te necesita, no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita. 

Queda prohibido no buscar tu felicidad, 
no vivir tu vida con una actitud positiva, 
no pensar en que podemos ser mejores, 
no sentir que sin ti este mundo no sería igual. 

Pablo Neruda

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martes, 18 de septiembre de 2012

¡Disfruten su café!


Un grupo de profesionales, todos triunfadores en sus respectivas carreras, se juntó para visitar a su antiguo profesor. 
Pronto la charla era de  quejas acerca del interminable 'stress' que les producía el trabajo y la vida en general. 

El profesor les ofreció café, fue a la cocina y pronto regresó con una cafetera grande y una selección de tazas de lo más variada: de porcelana, plástico, vidrio, cristal, unas sencillas y baratas, otras decoradas, unas caras, otras realmente exquisitas... 

Tranquilamente les dijo que escogieran una taza y se
sirvieran un poco del café recién preparado. 
Cuando lo hubieron hecho, el viejo maestro se aclaró la garganta y con mucha calma y paciencia se dirigió al grupo: 'Se habrán dado cuenta de que todas las tazas que lucían bonitas se terminaron primero y quedaron pocas de las más sencillas y baratas; lo que es natural, ya que cada quien prefiere lo mejor para sí mismo. 
Ésa es realmente la causa de muchos de sus problemas relativos al 'stress.' Continuó: 'Les aseguro que la taza no le añadió calidad al café. En verdad la taza solamente disfraza o reviste lo que bebemos.

Lo que ustedes querían era el café, no la taza, pero instintivamente buscaron las mejores. Después se pusieron a mirar las tazas de los demás. 
Ahora piensen en esto: La vida es el café. 
Los trabajos, el dinero, la posición social, etc. son meras tazas, que le dan forma y soporte a la vida, y el tipo de taza que tengamos no define ni cambia realmente la calidad de vida que llevemos. 
A menudo, por concentrarnos sólo en la taza dejamos de disfrutar el café. 

¡Disfruten su café! La gente más feliz no es la que tiene lo mejor de todo sino la que hace lo mejor con lo que tiene; así pues, recuérdenlo:


* Vivan de manera sencilla.
* Tengan paz.
* Amen y actúen generosamente.
* Sean solidarios y solícitos
* Hablen con amabilidad.




El resto déjenselo a Dios. y recuerden que: la persona más rica no es la que tiene más sino la que necesita menos .....


DISFRUTA TU CAFÉ............