martes, 12 de noviembre de 2013

Estudiante presumido

Dedicado a los jóvenes que creen saberlo todo, una interesante reflexión.



Un presumido estudiante se encontraba en un autobús lleno hasta los topes, se tomó la molestia de explicarle a un señor mayor sentado a su lado, porqué le es imposible a la vieja generación comprender a su generación.



Añadir leyenda

- Usted creció en un mundo diferente, realmente casi un mundo primitivo. - dijo en voz lo suficientemente alta para que lo escucharan alrededor - Los jóvenes de hoy crecimos con televisión, internet, aviones a reacción, viajes al espacio, el hombre caminando sobre la luna. Nuestras sondas espaciales han visitado Marte. Tenemos naves con energía nuclear y coche eléctrico y de hidrógeno. Computadoras con procesos a la velocidad de la luz, y más.

Después de un breve silencio el señor mayor respondió lo que sigue:

- Tienes razón, hijo mío. Nosotros no tuvimos esas
cosas cuando éramos jóvenes, así que las inventamos. Ahora, arrogante estupido, ¿Qué estás haciendo tú para la próxima generación?

¡El aplauso fue atronador!

Inventario del abuelo

A mi abuelo aquel día lo vi distinto. Tenía la mirada enfocada en lo distante. Casi ausente.
Pienso ahora que tal vez presentía que ese era el
último día de su vida.
Me aproximé y le dije:
¡Buen día, abuelo! Y él extendió su silencio.

Me senté junto a su sillón y luego de un misterioso
instante, exclamó:
¡Hoy es día de inventario, hijo!

¿Inventario? - pregunté sorprendido.
Sí. ¡El inventario de las cosas perdidas! - me
contestó con cierta energía y no sé si con tristeza o alegría.

Y prosiguió:
Del lugar de donde yo vengo, las montañas quiebran el cielo como monstruosas presencias constantes.
Siempre tuve deseos de escalar la más alta.
Nunca lo hice, no tuve el tiempo ni la voluntad
suficientes para sobreponerme a mi inercia existencial.



Recuerdo también a Mara, aquella chica que amé en
silencio por cuatro años; hasta que un día se marchó
del pueblo, sin yo saberlo.
¿Sabes algo?
También estuve a punto de estudiar ingeniería, pero
mis padres no pudieron pagarme los estudios.
Además, el trabajo en la carpintería de mi padre no me permitía viajar.

¡Tantas cosas no concluidas, tantos amores no
declarados, tantas oportunidades perdidas!

Luego, su mirada se hundió aún más en el vacío y se
humedecieron sus ojos.
Y continuó: En los treinta años que estuve casado con
Rita, creo que sólo cuatro o cinco veces le dije "te
amo".

Luego de un breve silencio, regresó de su viaje mental
y mirándome a los ojos me dijo: "Este es mi inventario de cosas perdidas, la revisión de mi vida.
A mí ya no me sirve. A ti sí. Te lo dejo como regalo
para que puedas hacer tu inventario a tiempo".

Y luego, con cierta alegría en el rostro, continuó con
entusiasmo y casi divertido
-¿Sabes qué he descubierto en estos días?
¿Qué, abuelo? Aguardó unos segundos y no contestó,
sólo me interrogó nuevamente:
¿Cuál es el pecado más grave en la vida de un hombre?
La pregunta me sorprendió y sólo atiné a decir, con
inseguridad: No lo había pensado.
Supongo que matar a otros seres humanos, odiar al
prójimo y desearle el mal. ¿Tener malos pensamientos, tal vez?

Su cara reflejaba negativa. Me miró intensamente, como remarcando el momento y en tono grave y firme me señaló:

" El pecado más grave en la vida de un ser humano es
el pecado por omisión.
Y lo más doloroso es descubrir las cosas perdidas sin
tener tiempo para encontrarlas y recuperarlas."

Al día siguiente, regresé temprano a casa, luego del
entierro del abuelo, para realizar en forma urgente mi
propio inventario de las cosas perdidas.

EL EXPRESARNOS NOS DEJA MUCHAS SATISFACCIONES, así que no tengas miedo, y procura no quedarte con las ganas de nada.....
antes de que sea demasiado tarde...

sábado, 19 de octubre de 2013

Solo para ti, que significas mucho para mi


No intento ser el gran amor de tu vida, esa que te exige, te demanda y luego te olvida. Solo intento ser, esa que disfruta cada instante, cada segundo de tu compañía, esa que en una noche de verano, bajo un cielo estrellado encontró en tus abrazos y en tus besos la felicidad que creía perdida.



No quiero ser tu dueña, esa que te dice lo que tienes que hacer y luego te margina. Solo intento ser, esa 
que te quiere y que te mima, esa que en una madrugada de desvelo, feliz, extasiada, intensamente disfruta de la paz de todo tu rostro, mientras duermes...


No me interesa ir de visita por tu vida, ser la gran señora que te llena de cosas por fuera y por dentro vacía. Solo intento ser la que te provoque una sonrisa, esa que aquel día poniéndose romántica logró enmarcar una bella sonrisa mientras te escribe hermosas cartas de amor.




No me gustaría ser esa que de rodillas suplica tu amor, esa que te tortura y lastima con fuerte obsesión, solamente ansío ser, aquella que naturalmente tu desees. Esa que en una impensada y casual noche, fue dueña de tu confianza y protagonista sin ninguna restricción de la completa entrega de tu pasión.


Solo intento ser aquella que te pueda enseñar, que quizás exista el amor eterno, que cada instante compartido puede ser un mágico sueño del que no se quiere despertar.





Solo pretendo ser únicamente, YO, esa que te quiere, que te ama... y que se anima a decir sin miedos, lo que siente... Solo quiero ser yo... Siempre.

sábado, 28 de septiembre de 2013

LO QUE NUNCA ENTENDERÁN LOS HOMBRES DE LAS MUJERES

1. El síndrome premenstrual.
2. La frustración femenina debido a que su cabellera les juega una mala pasada y no logran asentar su pelo.
3. El que después de haber ordenado una ensalada con una salsa baja en calorías, ella decida robarle las papitas fritas de su plato.
4. El que ella se ponga a llorar como una Magdalena en medio de lo que él considera el curso normal de una conversación.


5. El que ella quiera besarse y abrazarse, pero  nada más.
6. El que las mujeres vayan de compras sin nada especifico en mente por comprar.
7. Las pestañas postizas, las uñas postizas y cualquier otro postizo..
8. El que quieran saber todo acerca de las antiguas enamoradas de su pareja, pero no quieran conocerlas jamás.


9. Esa imperiosa necesidad de querer saber qué va a  usar todo el mundo para la fiesta, antes de empezar a vestirse.
10. El que se sientan obesas cuando han subido dos libras.
11. El que se depilen las cejas.
12. El que ellas pasan del grito de una loca, al llanto de una niña y a la calma de un témpano de hielo en el lapso de, tan solo, sesenta segundos.
13. El que se maquillen completamente cuando solamente van a salir a comprar el pan y la leche.


14. La increíble necesidad de que las mujeres vayan al baño en grupo.
15. Su pasión por arreglar encuentros amorosos y conseguirle novio a sus amigas.
16. El que ellas puedan quedarse viendo un solo canal en la televisión sin cambiarlo ni siquiera durante los comerciales!!!
17. El concepto de ropa diurna y ropa nocturna.


18. El hecho de que no se puedan lavar la cara y el cuerpo con el mismo jabón o que no se puedan poner la misma crema en todo el cuerpo.
19. El que no sea suficiente preguntarles que desean para su cumpleaños.
20. El eterno deseo femenino de discutir y analizar la relación de pareja.
21. El que no puedan utilizar el mismo vestido en dos fiestas en las que estarán los amigos de siempre.


22. El que las mujeres se mueran por ir a la peluquería cuando tienen una fiesta y siempre regresen inconformes; pero para la siguiente fiesta lo vuelvan a hacer. 
23. El que no quieran tomar una pastilla cuando les duele algo.
24. El que aunque tengan frío no se pongan un saco porque no les combina con lo que llevan puesto.
25. El por qué se tardan tanto en peinarse con secador y cepillo si lo ultimo que hacen es pasarse la mano y despeinarse.


26. El que puedan reunirse con las amigas 5 días seguidos y sigan teniendo cosas nuevas que contarse.
27. Que salgan al centro comercial porque tienen que comprarse unos zapatos urgentes, y regresen con un vestido, y sin los zapatos.
28. Que puedan usar algo sólo porque esta de moda y quejarse porque todo mundo se ve igual.

Por: Gabriel H. Torres Torres.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Te amo, significa que:

Te acepto tal y como eres. No quiero cambiarte, me 
encantas así como eres, pero sí quiero que crezcas y seas mejor cada día.



Quiero que alcances tus sueños. Quiero verte brillar y 
estar ahí contigo, en las buenas y en las malas.

Te respeto, confío en ti y te admiro por la gran persona que eres.

Conozco tu pasado, tus secretos, tus errores, pero jamás te juzgaría, sé que tú tampoco lo harías conmigo.

No pienso rendirme cuando se nos presenten retos, 
estoy seguro de que lo nuestro vale la pena.





No te necesito para vivir, sé que tú tampoco me 
necesitas, pero sin embargo, haces que mi vida sea 
mucho mejor cuando estamos juntos.

Estaré ahí para ti, siempre. Tal vez llegue tarde algún día, pero te aseguro...
...llegaré.

14 Cursos en Dos Pasos.

DE AUTOESTIMA:
1,. Quierase mucho así como esta
2.- Que le valga madre lo que piensen los demás


DE SUPERACIÓN PERSONAL:
1.- Deje de hacerse pendejo
2.- Póngase a trabajar


PARA ENCONTRAR PAREJA:
1.- No hay personas a la medida de sus caprichos
2.- Pierdale el miedo a estar solo


DE AUTOSANACION:
1.- Perdonese sus pendejadas
2.- Perdone las pendejadas de los demás

PARA HABLAR EN PUBLICO:
1.-No tenga miedo de decir pendejadas
2.- Si ya las dijo, siga hablando, no se calle



DE IMAGEN:
1.- Báñese, peinese y lávese los dientes
2.- Párese derechito

DE MODALES Y ETIQUETA:
1.- Salude
2.- Cierre la boca cuando mastique


DE LIDERAZGO:
1.- Pida las cosas con huevos
2.- Ponga el ejemplo

DE VALORES:
1.- No chingue a su prójimo
2.- No sea hocicon y ayude a los demás


DE AUTOCONOCIMIENTO:
1.- Mírese al espejo
2.- Dígase sus verdades aunque le duelan

PARA MATRIMONIOS DE ÉXITO:
1.- No ponga el cuerno
2- Cumpla con sus obligaciones


DE CRECIMIENTO EMOCIONAL:
1.- Deje de tenerse lastima
2.- Deje de echarle la culpa a los demás de sus fracasos


PARA BAJAR DE PESO:
1.- Cierre la boca
2.- Póngase a correr



DE ADMINISTRACIÓN:
1.- No gaste lo que no tiene
2.- Ya deje de pedir prestado

FELICIDADES!!!
USTED SE HA GRADUADO.



miércoles, 18 de septiembre de 2013

Una Mujer

Una mujer hermosa no es la mas joven ,
ni la mas flaca, ni la que tiene el cutis mas
terso o el cabello mas llamativo...es aquella 
es aquella que tan solo con una sonrisa y un buen
consejo puede alegrarte la vida ...





Una mujer exquisita no es la mas ardiente
sino la que vibra al hacer el amor solamente
con el hombre que ama ...





Una mujer interesante no es aquella que se
siente admirada por su belleza y elegancia ...
es aquella mujer firme de carácter que puede
decir NO .






Una verdadera mujer, no vive recordando
los malos momentos, sino que trata de
olvidarlos, rescatando la lección que debió
aprender de cada uno de ellos ,
Vive en la parte positiva de la vida .





Una verdadera mujer no trata de quedar
siempre como una victima, sino que reconoce
y enfrenta sus culpas con valentia

miércoles, 11 de septiembre de 2013

LA PEQUEÑA LUCIÉRNAGA


Había una vez una comunidad de luciérnagas que habitaba el interior de un gigantesco lampati, uno de los árboles más majestuosos y antiguos de Tailandia. Cada noche, cuando todo se volvía oscuro y apenas se escuchaba el leve murmurar de un cercano río, todas las luciérnagas salían del árbol para mostrar al mundo sus maravillosos destellos. Jugaban a hacer figuras con sus luces, bailando al son de una música inventada para crear un sinfín de centelleos luminosos más resplandeciente que cualquier espectáculo de fuegos artificiales.

Pero entre todas las luciérnagas del lampati había una muy pequeñita a la que no le gustaba salir a volar.

- No, hoy tampoco quiero salir a volar -decía todos los días la pequeña luciérnaga-. Id vosotros que yo estoy muy bien aquí en casita.


Tanto sus padres como sus abuelos, hermanos y amigos esperaban con ilusión la llegada del anochecer para salir de casa y brillar en la oscuridad. Se divertían tanto que no comprendían por qué la pequeña luciérnaga no les quería acompañar. Le insistían una y otra vez, pero no había manera de convencerla. La pequeña luciérnaga siempre se negaba.

-¡Que no quiero salir afuera! -repetía una y otra vez-. ¡Mira que sois pesados!
Toda la colonia de luciérnagas estaba muy preocupada por su pequeña compañera.
-Tenemos que hacer algo -se quejaba su madre-. No puede ser que siempre se quede sola en casa sin salir con nosotros.

-No te preocupes, mujer -la consolaba el padre-. Ya verás como cualquier día de estos sale a volar con nosotros.

Pero los días pasaban y pasaban y la pequeña luciérnaga seguía encerrada en su cuarto.

Una noche, cuando todas las luciérnagas habían salido a volar, la abuela de la pequeña se le acercó y le preguntó con mucha delicadeza:
-¿Qué es lo que ocurre, mi pequeña? ¿Por qué no quieres venir nunca con nosotros a brillar en la oscuridad?

-Es que no me gusta volar-, respondió la pequeña luciérnaga.
-Pero, ¿por qué no te gusta volar ni mostrar tu maravillosa luz? -insistió la abuela luciérnaga.

-Pues… -explicó al fin la pequeña luciérnaga-. Es que para qué voy a salir si nunca podré brillar tanto como la luna. La luna es grande, y muy brillante, y yo a su
lado no soy nada. Soy tan diminuta que en comparación parezco una simple chispita. Por eso siempre me quedo en casa, porque nunca podré brillar tanto como la luna.

La abuela había escuchado con atención las razones de su nieta, y le contestó:
-¡Ay, mi niña! hay una cosa de la luna que debería saber y, visto lo visto, desconoces. Si al menos salieras de vez en cuando, lo habrías descubierto, pero como siempre te quedas en el árbol, pues no lo sabes.

-¿Qué es lo que he de saber y no sé? -preguntó con impaciencia la pequeña luciérnaga.
-Tienes que saber que la luna no tiene la misma luz todas las noches -le contestó la abuela-. La luna es tan variable que cada día es diferente. Hay días en los
que es grande y majestuosa como una pelota, y brilla sin cesar en el cielo. Pero hay otros días en los que se esconde, su brillo desaparece y el mundo se queda completamente a oscuras.

-¿De veras hay noches en las que la luna no sale? -preguntó sorprendida la pequeña luciérnaga.

-Así es -le confirmó la abuela. La luna es muy cambiante. A veces crece y a veces se hace pequeñita. Hay noches en las que es grande y roja y otras en las que desaparece detrás de las nubes. En cambio tú, mi niña, siempre brillarás con la misma fuerza y siempre lo harás con tu propia luz.

La pequeña luciérnaga estaba asombrada ante tal descubrimiento. Nunca se había imaginado que la luna pudiese cambiar y que brillase o se escondiese según los días.

Y a partir de aquel día, la pequeña luciérnaga decidió salir a volar y a bailar con su familia y sus amigos. Así fue como nuestra pequeña amiguita aprendió que cada uno tiene sus cualidades y por tanto, cada uno debe brillar con su propia luz.