miércoles, 3 de octubre de 2012

A mi esposo.


Porque en ti encontré el motivo para entregar lo mejor de mí sin miedo, porque en tus brazos gocé  la dulce hazaña de mi primera vez, porque los motivos por los que te amo no los alcanzo a numerar, porque sabes lo que significa tu cercanía y tu amor, lo que enseguida escribo te dirá lo que encierra mi corazón.

A ti que sin conocerme me elegiste sin temor, dándome en cada beso un porqué para quererte, hoy quiero decirte...Que te amo,

Que mi amor por ti es grande, que tú dulce aroma y sabor los disfruto tanto como un día que fuimos jóvenes y locos,

Ahora en nuestra madurez quiero que sepas que te amo más que ayer, que nunca dejaré de hacerlo que es para siempre este cariño que nació hace mucho tiempo, y que jamás acabará.

Porque se definió desde entonces como autentico y sincero; amo tus virtudes, tus defectos; me encanta que seas enojón porque gracias a esa fuerza para poner orden, nuestros hijos son jóvenes de provecho, gracias por regañarme a veces, sé que la diferencia de edades a veces me hace ser inmadura pero quiero 

que sepas que mi madurez y sensatez de ahora te la debo a ti, ya que me encausaste como un gran amigo, pero siempre con el amor tan grande que me tienes…Lo sentí, porque mis sentimientos no se equivocaron…¨¡Te amo! Y sé que tú también, gracias por ser así autentico, bueno, y con un corazón del tamaño del cielo.

Jamás olvidare la tarde que bajo esa lluvia incesante tu me diste el primer beso, y mojados y locos entendimos ese amor que fluía en nosotros como torrente...

Hoy gritare al mundo que no me equivoqué, que eres mi media naranja, aún cuando me decían que era muy pronto para decidirlo ahora sé que no fue así,  porque en mi nació este sentimiento desde que te vi, como si el destino me diera la oportunidad a la primera, te encontré y fui para ti.

Gracias por quererme tanto, por hacerme sentir que me necesitas, por cuidarme cuando enfermo como un ángel guardián, por tenerte junto a mí, por no faltar nunca a tu hogar, por quererme.


Hoy en nuestra madurez es más fuerte nuestra cariño, jamás pensaré que nos alejaremos un día,  siempre serás mi príncipe, ese que soñé toda la vida, el que me lleno de amor, el que me sigue amando tanto como en mi juventud, el que no ve mis defectos los arregla con consejos, el que me dio la dicha de ser el ser humano más completo, para cumplir mi misión de esposa y madre tomada de su  mano.



A ti mi esposo…

Te quiero...

Te amo.