miércoles, 8 de agosto de 2012

Aprender No Siempre es Bueno

Me enseñaste cosas tan bellas.

Me enseñaste que soñar
no es una perdida de tiempo.

Me enseñaste a apreciar las cosas
simples que nunca tomaría en cuenta.

Me enseñaste a perdonar
porque olvidar no es perdonar.

Me enseñaste a ver que
cada cosa cae por su propio peso.

Me enseñaste a creer
que lo que hago es esencial.

Me enseñaste muchas cosas más.




Me mostraste el mundo 
con otros ojos.
Me ayudaste en los peores momentos.
Me ayudaste a gritar lo que sentía.




          Me diste alas para
          así poder volar.

          Me diste la libertad 
          de ocuparlas.

Y al hacerlo,
me viste con otros ojos
y...

te perdí.